Contenido temático de la novela Crónicas de un muerto, entre dos mundos




En un mundo actual colmado de agresión, muerte y violencia. La conciencia individual y colectiva sobre el dolor ajeno se ha ido desvaneciendo. El egoísmo ha escalado a su máxima expresión, no dejando lugar a la empatía, piedad ni a la bondad.

La supremacía del individualismo ha cegado de forma colectiva las acciones del hombre. Hemos olvidado que somos finitos y que nuestra muerte está anunciada. Si vivimos con la presunción de inmortalidad arraigada a nuestras acciones, negamos la verdad de que nada somos y que nada tenemos. La ilusión provocada por el egoísmo ciega al ser humano y lo sumerge en un mundo de posesiones y vanidad. Aunque muchos han intentado disimular esta verdad, la inevitabilidad de la parca con su sombra arrebata todo sin dejar absolutamente nada.

Crónicas de un muerto, trata de hacer un recordatorio sobre nuestra finitud. Invita a replantearnos que todo lo que lleguemos a tener se convierte en presagio de que todo lo vamos a perder. En este mundo terrenal todo acaba: y ante ese monumental argumento, es necesario un llamado de advertencia.

Esta novela invita alegóricamente a viajar entre la vida y la muerte en un mundo vacío sin sentido. Introduce el concepto del alma como creación de Dios, y seduce con su ficción; como el alma baja a los mundos inferiores donde encarna en un cuerpo terrenal. En fusión alma, cuerpo y mente esta se desarrolla, y aprende en los diferentes escenarios terrenales. Por la naturaleza inherente a la “criatura”, el egoísmo siempre prevalece en su existencia, obstaculizando el aprendizaje que por destino tiene asignado.

Finalmente, la muerte arrebata todo, y coloca al alma en un nuevo escenario, donde el cuerpo es solo un “artilugio” para sobrellevar lo que ocurre en ese “otro mundo”.


La novela Crónicas de un muerto, entre dos mundos, trata más que de la muerte, de la vida. El efecto psicológico que se utiliza es: mover la atención de un estado de comodidad a otro de suprema incomodidad. ¿Y que hay más incómodo que “la muerte”? - Si se está muerto, ya todo se perdió-. Pero si “por alguna razón”; si al estar muerto se pudiera aprender, y corregir nuestras acciones: ¿Qué beneficio tendría? ¿Qué esperanza tendríamos?

A través de recursos psicológicos, la novela le brinda al lector una sensación de anticipación de su propia muerte. Proyectándolo sucesivamente del mundo de los vivos al de los muertos. Incluso, ofreciéndole al lector la oportunidad (de reflexión) que solo una anacrónica sucesión temporal puede brindarle. El personaje principal narra en sucesión alternada entre dos mundos, el de los vivos y el de los muertos.


Comentario del autor; Henry López Jiménez

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